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TEATRO ITINERANTE-
Director y actor: Leo Dyzen
"TIBORANTES"
"Mientras
la tierra se inundaba a causa del diluvio, un grupo de hombres
y de animales -al menos una pareja de cada especie- convivieron durante
muchos días en un barco. No sabemos si todos los que subieron
también
bajaron. Del barco sólo nos queda el nombre:
El Arca de Noé".
"TIBORANTES" es
un espectáculo itinerante juglar y unipersonal desarrollado por Leo
Dyzen, sobre la base de Crimen en el Arca, un relato de Gustavo Roldán.
La Fundación Kaleidos desarrolla desde sus inicios actividades tendientes
a mejorar la calidad de vida de la población, con especial énfasis
en las generaciones jóvenes.
La
comunicación por medios electrónicos, los medios
masivos, ocupan un lugar destacado en la vida de los jóvenes y niños.
Muchas veces son el único contacto con manifestaciones artísticas,
la actuación,
la música, el relato y otras formas culturales han perdido el aquí y
ahora sin mediaciones, donde el intérprete y sus objetos se manifiestan
en comunión
y con proximidad a los receptores.
Es por ello que queremos estimular el interés por el teatro,
la música, la literatura, posibilitar su percepción como
experiencias vitales, medios de recibir y de producir ideas, sensaciones,
emociones.
Tiborantes propone una mirada particular sobre un mito sumamente difundido:
el Diluvio Universal.
Los
mitos de cataclismos cósmicos están extraordinariamente
extendidos en las culturas arcaicas. Narran como el Mundo fue destruido
y la humanidad aniquilada, a excepción de una pareja o de algunos
sobrevivientes, que participan de la renovación y de la regeneración
vital.
La versión del autor argentino Gustavo Roldán, poética y humorística, integra a la fauna tradicional del arca, gallinas, lobos, pulgas y chicharras entre otras especies autóctonas, y nos muetra una díficil convivencia en un encierro de cuarenta días. A diferencia de la versión tradicional no todos los animales sobreviven a la experiencia.
Los Tiborantes son parte de lo que se pierde irremediablemente,
pero que pervive en la evocación, en el imaginario que aporta el espectáculo.
Para interpretar esta historia, de la cual sólo se presenta una idea
general, el juglar se vale de su cuerpo, su voz y una serie de objetos
múltiples como un paraguas que también es una linterna y un saxo alto,
un sombrero que se transforma en máscara, un impermeable que hará las
veces de diluvio. Sólo son necesarios un espacio mediano para la centena
de espectadores, y un semicírculo de sillas.
Destinatarios: 80 chicos de 8 a 12 años.
Funciones
realizadas
Integrantes:
Puesta en escena: Carina Livingston
Utileria y vestuario: Valentina Bari
Música: Leo Dyzen
Realización de vestuario: Carmen Montecalvo
Realización de utileria: Roberto Garita- Onandöa, Viviana Billotti
Intrumentos musicales: Mariana Garcöa y Angel Sampedro
Paraguas: Stiky